Una sala pensada como punto de encuentro común al interior de Desing House. Un espacio donde las huellas del pasado dialogan con la energía del presente, entendiendo el diseño como una práctica situada en pasado, presente y futuro.
La sala-biblioteca de la Casa Adelita se transforma en un lugar activo que invita a detenerse, reunirse y plantear una pregunta colectiva: ¿qué es el diseño en México? Tres ejes sostienen la propuesta: relación intergeneracional, colectividad y mezcla de culturas.
La intervención mantiene las dos áreas originales: la sala interior, reinterpretada como logia, y la sala exterior, reinterpretada como terraza-invernadero. La primera, definida por pórticos arqueados, funciona como foro íntimo donde la carpintería existente y objetos de la cultura mexicana conviven con piezas participativas. Cuatro sofás dispuestos en círculo enmarcan un espacio abierto para conversaciones y encuentros entre generaciones y miradas diversas.
La segunda área, concebida como transición entre los patios vecinos, se cierra con un muro de tierra compactada rojiza que evoca los suelos del centro del país, en contraste con piezas elaboradas en textiles y técnicas de distintas generaciones. Este gesto enlaza tradición y contemporaneidad, mientras el cruce natural de circulaciones propicia que las personas se encuentren e intercambien experiencias. La Sala Logia se configura así como intersección y refugio: un laboratorio de colectividad donde diseño y vida se integran en una experiencia compartida.
Sala Logia estuvo acompañada de un programa público que activó conversaciones alrededor de la construcción con tierra, procesos participativos y artesanales, diseño textil, arte contemporáneo en el diseño de interiores y cruces multidisciplinares entre la escultura y las publicaciones editoriales.